Del aula a la sociedad y a la pantalla grande

 

Del aula a la sociedad y a la pantalla grande

 

Por Xochitl Celaya Enríquez[1]

 

Con la esperanza de encontrar una nueva forma de vida que disminuya el dolor de la ausencia de Lucía, quien murió en un accidente automovilístico, Alejandra de 17 años junto con su padre Roberto, se trasladan desde Puerto Vallarta a la Ciudad de México en busca de estabilidad emocional.

Alejandra sabe que su padre se encuentra fuertemente deprimido por lo que toma de inmediato el papel de su madre. Al mismo tiempo asiste a una escuela privada que parece ofrecerle una vida académica con interacción sana. Sin embargo comienza a vivir una serie de situaciones que la destruyen paulatinamente.

Lo que inició en una fiesta en Valle de Bravo, se convirtió en una serie de abusos por parte de sus compañeros, pues Alejandra al ser una adolescente inexperta, no piensa en las consecuencias de dejarse grabar al tener relaciones sexuales, de esta manera se convierte en blanco fácil de burlas de aquellos que ven el video y la etiquetan de inmediato como puta.

El salón de clases se convierte para Alejandra en el sitio en que mensajes en papelitos la estigmatizan de diferentes maneras. Los pasillos escolares son sitios de lenguaje de señas sexuales que la agreden cotidianamente. En la escuela no hay privacidad para Alejandra pues en los sanitarios le muestran genitales y la graban con teléfonos celulares. Las supuestas amigas de Alejandra la golpean y cortan el cabello. Tampoco se salva de sufrir agresiones el día de su cumpleaños, al contrario la obligan a comer un pastel que provoca nauseas al instante.

La indiferencia de las autoridades educativas sorprende, pues se limitan a involucrarse en la problemática ya que sólo ven en Alejandra a una chica aislada de sus compañeros. El padre de Alejandra, inmerso en la tristeza no se da cuenta que su hija sufre y para él las cosas caminan bien, hasta el momento en que una excursi&´n obligatoria es la punta de lanza que desencadena  el “bullyng” contra ella en su máxima expresión.

Un cuarto de hotel es sede del encierro,  tortura psicológica y la violación sexual de Alejandra, una playa de Veracruz es testigo de las vejaciones de las que es víctima la joven. De repente Alejandra desaparece en el mar.

Su padre no comprende el por qué de la desaparición de su hija y la cree muerta. Se reúne con las autoridades del plantel, quienes no le dan una respuesta satisfactoria pero se entera de todo el acoso escolar que sufría su hija. De esta manera busca vengarse de los agresores de su hija.

Del director mexicano Michel Franco, Después de Lucía  es un filme que retrata la historia cruda de cómo el acoso escolar puede llegar a finales trágicos que se convierten en un espiral de violencia.

Bullying sin golpes

Cinco jóvenes migrantes de entre 12 y 15 años, acosan a tres niños de clase media con el fin robar sus pertenencias sin levantar sospechas de autoridades en la ciudad de Gotemburgo, Suecia.

Basado en los más de 40  casos de asalto que se presentaron entre el 2006 y 2008 en la ya mencionada ciudad, Play: juegos de hoy de Ruben Östlund explica como niños que se encuentran un centro comercial pueden ser blanco fácil para ser presa del “bullying”.

La estafa comienza cuando se acercan al menor y  piden su celular para verlo, ante la duda de sacar el móvil, los acosadores se victimizan al preguntar ¿parezco un ladrón? Es cuando se voltean los papeles y resulta confuso quien ataca a quien. Acto seguido, los menores acceden por voluntad propia a dar el teléfono y comienzan el juego.

El filme nos presenta de una manera provocativa, como cualquier menor de edad  pueda víctima de “bullying” y de la misma manera permite reflexionar sobre las diferentes formas de acoso que existen.

Para las víctimas de la cinta, no existen golpes, sólo palabras y actitudes que los invaden de miedo, por lo que a pesar de tener la facilidad de huir continúan al sentirse impotentes.

Uno de los cómplices del asalto lleva de manera inesperada una cuna a un tren que al quedarse en medio del pasillo rompe con las reglas de seguridad. De manera lúdica un hombre trata de acomodarla durante la película y deja ver como las cosas inusuales provienen de algo cotidiano.

Play: juegos de hoyse suma a otras cintas como Elefante (2003) de Gus Van Sant, basada en  los hechos ocurridos en la Escuela Secundaria Columbine, donde murieron más de 20 alumnos,  para abordar el fenómeno del acoso escolar o “bullying” y sus consecuencias en diferentes niveles, un fenómeno no tan distante de la realidad mexicana como lo muestra la galardonada Después de Lucía

Después de Lucíase exhibe en las distintas cadenas de cine del país.  Play: juegos de hoy se proyecta en distintas sedes de la Cineteca Nacional, en La Casa del Cine y Cinemanía. Para mayores informes visite www.cinetecanacional.net



[1] Tesista  de la licenciatura en Comunicación y cultura de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. Colaboradora del suplemento Letra S del periódico La Jornada y de la Agencia NotieSe. Su tema de estudio es el vínculo entre los medios de comunicación y la reproducción de la violencia.