“10 por la infancia en Zacatecas”: Modelo para armar

“10 por la infancia en Zacatecas”: Modelo para armar

 

Por: Luis Alberto Barquera

 

1 Dice el Artículo 1° de la Constitución: “En los Estados Unidos Mexicanos, todas las personas gozarán de los derechos humanos reconocidos en esta Constitución y en los tratados internacionales de los que el Estado Mexicano sea parte, así como de las garantías para su protección, cuyo ejercicio no podrá restringirse ni suspenderse, salvo en los casos y bajo las condiciones que esta Constitución establece. Todas las autoridades, en el ámbito de sus competencias, tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos de conformidad con los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. En consecuencia, el Estado deberá prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a los derechos humanos, en los términos que establezca la ley”.

2. Lo anterior tiene múltiple consecuencias. Por ejemplo Luz María Valdez, exsecretaria general del Consejo Nacional de Población (CONAPO) e investigadora del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, ha señalado que es necesaria una nueva Ley General de Población “que ofrezca un marco jurídico y siente normas para regular la dinámica demográfica, combatir la pobreza y las desigualdades sociodemográficas y económicas que han generado el surgimiento de diferentes estadios de transición demográfica.” Se trata de buscar “un encuentro operativo entre la política de población y la política económica, cuya meta será en el marco de los derechos fundamentales conducir a la población a un mejor bienestar.”

3. Valdez se refiere, por ejemplo, a “una alta fecundidad de adolescentes, fenómeno que impactará no sólo en la generación presente, sino a dos o tres generaciones por venir, de niños, hijos de madres menores de 17 años (…). Entre 2000 y 2010 se registraron 26 258 546 nacidos vivos, de estos, 118 816 tuvieron madres de 10 a 14 años de edad y 3 350 424 madres de 15 a 17 años. Esto habla de exclusión al acceso de programas de información en comunicación, así como exclusión a la salud sexual y reproductiva, pero también refleja miles de vidas truncadas de mujeres niñas y adolescentes, que actualmente tienen entre 12 y 17 años. De éstas cerca de 30 mil mujeres tuvieron 5 o 6 hijos. Tendencia alarmante, ya que estas mujeres tienen todavía por delante de 15 a 30 años de vida fértil.”

4. En Zacatecas durante el periodo 2000-2010, de acuerdo con el Sistema Nacional de Información en Salud (SINAIS), ocurrieron mil 201 nacimientos entre mujeres de 10 a 14 años y 23 mil 626 entre mujeres de 15 a 17 años. Nada menos que 24 mil 827 en total. Sólo en el 2010 ocurrieron 2 mil 042 nacimientos entre mujeres de 10 a 17 años (6.8% del total de nacimientos frente al 7.0% a escala nacional). Prácticamente la mitad de estas madres adolescentes (46.8%), no había concluido su educación básica.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT 2006), una tercera parte de los adolescentes de Zacatecas (32.0%) había iniciado su vida sexual antes de los 19 años. Esta fuente señala que el 81.7%de los adolescentes zacatecanos conoce o ha oído hablar de algún método para evitar el embarazo o para no tener hijos, sin embargo sólo el 25.0% de las mujeres señalaron la utilización del preservativo en su primera relación sexual frente al 87.7% de los hombres.

5. La reforma constitucional del artículo 1º obliga a “ver” el tema del embarazo temprano desde la interrelación, interdependencia e indivisibilidad de los derechos humanos. Una nueva Ley General de Población permitiría abordar un tema demográfico desde los derechos humanos, para cumplir con el mandato constitucional. A este objetivo tendría que converger obviamente una nueva Ley General de Protección de los Derechos de los Niños, las Niñas y los Adolescentes. Ambas tendrían que articular soluciones “operativas” y el rediseño institucional que exige el cumplimiento efectivo de los derechos.

El cambio de enfoque también está en que se asumen los derechos humanos como “inherentes a la persona, no son otorgados por el Estado sino reconocidos por éste, es decir son universales y anteriores (…). Los derechos humanos no necesitan encontrarse positivados en una ley para ser exigidos. Entonces el problema consiste no en poseerlos, sino en hacerlos valer, es decir tener medios para exigirlos, o garantías.”

Como señala la constitucionalista Geraldina González de la Vega “la reforma por sí sola no generará ningún cambio si los destinatarios de ella no la hacen realidad (…) si queremos vivir verdaderamente en el tiempo de los derechos (Norberto Bobbio), nosotros, los titulares de ellos, debemos ser los responsables de cuidar y exigir la garantía de los derechos, y no sólo de los nuestros, sino de los de todos.”

6. Eso tratamos de hacer. “10 por la infancia”, por lo que se refiere al problema sociodemográfico señalado, propone: “Asegurar que los adolescentes de Zacatecas cuenten con información y servicios de salud sexual y reproductiva para reducir los embarazos tempranos.”