Ni terroristas ni objetos. El derecho a la educación empieza en la voz de los jóvenes estudiantes

Se parte de la referencia a algunos hechos y circunstancias que tuvi­eron lugar en Guatemala, entre 2012 y 2013, como producto de cambios en la formación inicial docente. La falta de una actitud dialógica hacia las demandas de jóvenes estudiantes de secundaria generó protestas públicas. Las respuestas oficiales fueron la represión, control, descalificación y hasta acuerdos jurídicos. Afirmamos la necesidad de enfatizar el sentido de la educación como un derecho. No solo asegurar el acceso al sistema educativo escolar, sino también una visión educativa en la que el derecho a la educación es la educación para los derechos. Es decir, el logro de visiones, valores, actitudes y comportamientos que transfor­man la realidad. También significa una educación que se concreta mediante el impulso y desarrollo de la organización estudiantil. Quienes se educan no son objetos sino sujetos de su propia educación. Se requiere desarrollar formación política de jóvenes que implique, entre otros, tres ejes fundamentales: desarrollar el significado de la “organización”, contribuir a una nueva cultura política y que la educación constituya una comprensión de la realidad.

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