Niñas y niños trabajadores oaxaqueños se expresan a través de la fotografía

 
La libertad que tenemos para crear cuando somos niños y niñas es una de esas circunstancias privilegiadas de la vida que se repiten cada vez menos cuando nos convertirnos en adultos, sin embargo cuando sucede, a veces sin darnos cuenta, deja una huella imborrable en nosotros. La mirada despojada de convencionalismos y prejuicios no vuelve a ser nunca la misma cuando crecemos. Quizás en lo que aún se ignora se encuentra esa pureza que nos muestra la niñez para expresar el mundo que les rodea.
 
En la aparente ausencia del saber y en la supuesta fragilidad de su conocimiento es donde niños y niñas nos enseñan, rehacen nuestros esquemas, nos desafían a descubrirlos y nos recuerdan que ellos deberían ser siempre nuestra prioridad.