El niño como sujeto de derechos: la construcción de una nueva identidad desde el derecho a la participación

Miguel es un joven de 18 años que acaba de ser padre, “antes mi destino era ser delincuente, ahora que ha nacido mi hijo, lo es todo, ahora tengo por quién vivir, antes no”. Encontramos en esta frase la mejor forma de ilustrar lo que el Perú le ofrece a la gran mayoría de sus jóvenes: un tejido social precario que difícilmente contiene la arremetida pulsional de la adolescencia y la angustia de un sentimiento de vacío interno. Miguel piensa que no tiene por quién vivir, hasta la llegada de su bebé. Encuentra que su prematuro ingreso a la paternidad es un escape al negro horizonte de la delincuencia.

AdjuntoTamaño
Art. Rocío Franco Valdivia.pdf99.4 KB